1 de diciembre de 2017

Teléfonos que ofrecen lo necesario para trabajar en movilidad


Los tiempos cambian, y ahora mucho más rápido que antes. Y esto también se nota a la hora de trabajar, ya que actualmente son muchas las tareas que se pueden realizar sin necesidad de pisar la oficina. Esto se debe por un lado a que se han mejorado de forma significativa las opciones de conexión, tanto con las redes WiFi como la propia de datos; y, también, a que existen dispositivos con la suficiente potencia para poder desempeñar el día a día sin el más mínimo problema (no hay que olvidar el software, que se ha convertido en el nexo de unión que permite combinar todo y, además, es el que permite realizar diferentes tipos de acciones.

Si se desea trabajar en movilidad uno de los dispositivos que resulta indispensable es el smartphone, ya que este permite realizar gran cantidad de tareas, como por ejemplo, hablar o chatear con el resto de los compañeros de trabajo o clientes y, también, el compartir archivos o enviar documentación. Son una oficina móvil, para lo que se tiene que acompañar de software tan potente como Circuit o el propio myPortal To Go, que incluso pueden dar servicios mediante Tethering a otros equipos, como por ejemplo portales, para acceder a Internet creando una red WiFi con ellos y su conexión de datos. Son vitales.



Evidentemente tener el modelo más potente del mercado siempre es una buena idea, pero esto no siempre se puede conseguir por un motivo de costes, por poner un ejemplo. Pero, lo cierto, es que existe actualmente una gama media de producto -en especial con sistema operativo Android- que son una excelente opción y que permiten el trabajo en movilidad sin problemas y con una adecuada experiencia de uso. Y, estos, son los que realmente llaman la atención a las compañías por lo equilibrado que resultan.

Qué debe tener un smartphone para trabajar en movilidad


Tener un teléfono atractivo siempre es algo que, personalmente, es positivo, pero estamos hablando de trabajo y optimización de recursos, por lo que esto pasa a un segundo plano. Lo primero e indispensable que debe tener un terminal para trabajar fuera de la oficina es una conectividad adecuada. Así, aparte de poder dar uso a  redes WiFi, es imperativo que el smartphone sea capaz de conectarse a redes 4G (LTE) para asegurar una buena velocidad de transferencia de datos que permite realizar las tareas con solvencia. Aparte, que disponga de una antena Bluetooth es casi decisivo para poder dar uso a accesorios como, por ejemplo, teclados -sin olvidar los propios auriculares-, y la existencia de chips NFC más que recomendable, ya que con ellas se puede desde pagar en cualquier lugar como dar uso a diferentes elementos para compartir información de forma directa con gran rapidez y de forma muy sencilla (tocar y listo) o de acceso a información.



En lo que tiene que ver con el hardware propiamente dicho, tres son los detalles que se deben revisar de forma detenida. El primero es que la pantalla tenga unas dimensiones entre 5,2 y 5,5 pulgadas. Esto asegura por un lado buenas opciones de visibilidad de contenidos sin caer en unas dimensiones excesivas -y, además, esto ofrece la posibilidad de realizar videoconferencias con la pantalla partida-. Aparte, el procesador debe ser de ocho núcleos, para de esta forma poder ejecutar todo tipo de software actual y el que está por llegar en un futuro cercano. Si este se acompaña de carga rápida para la batería, se puede tener lo que se considera un “win”.

En lo que tiene que ver con la memoria, que sería el segundo apartado propiamente dicho, lo ideal es que la RAM sea de 3 GB, para que no se tengan problemas de retardos si se ejecutan varias aplicaciones al mismo tiempo (que es habitual en movilidad). El almacenamiento, en los tiempos que corren, debe ser de un mínimo de 16 gigas internos, con opción de utilizar tarjetas microSD para que en estas se puedan almacenar datos que se puedan compartir con otros dispositivos, como por ejemplo portátiles.

Finalmente está la cámara, que si bien no es un detalle fundamental, sí que tiene cierta importancia para poder realizar videoconferencias y sacar el máximo partido a aplicaciones como Circuit. Así, un modelo correcto sería el que ofrece un sensor principal en la parte trasera con 8 megapíxeles o más y, en el frontal, que el elemento alcance los 5 Mpx. Así, la calidad de imagen está asegurada, incluso si se necesita una fotografía en un momento puntual.

Ejemplos de modelos que cumplen con lo indicado


Para que quede medianamente claro lo que hemos explicado, mostramos algunos modelos que cumplen con todo lo indicado y que consideramos que son una muy buena opción para trabajar en movilidad con una alta fiabilidad sin ser parte de la gama alta de producto:

Xiaomi Mi A1

Pantalla: 5,5 pulgadas
Procesador: Snapdragon 625
RAM: 4 GB
Cámaras:  12 y 5 megapíxeles
Almacenamiento: 64 GB
Batería: 3.080 mAh
Sistema operativo: Android




Motorola G5S

Pantalla: 5,2 pulgadas
Procesador: Snapdragon 430
RAM: 3GB
Cámaras:  16 y 5 megapíxeles
Almacenamiento: 32 GB
Batería: 3.000 mAh
Sistema operativo: Android




Huawei P10 Lite

Pantalla: 5,2 pulgadas
Procesador: Kirin 658
RAM: 4 GB
Cámaras:  12 y 8 megapíxeles
Almacenamiento: 32 GB
Batería: 3.000 mAh
Sistema operativo: Android




Samsung Galaxy J7 2017

Pantalla: 5,5 pulgadas
Procesador: Exynos 7870
RAM: 3 GB
Cámaras:  13 y 13 megapixeles
Almacenamiento: 16 GB
Batería: 3.600 mAh
Sistema operativo: Android




BQ Aquaris X

Pantalla: 5,2 pulgadas
Procesador: Snapdragon 626
RAM: 3 GB
Cámaras:  16 y 8 megapíxeles
Almacenamiento: 32 GB
Batería: 3.100 mAh
Sistema operativo: Android



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